12.26.08
Santo remedio
A veces estás medio bajón; te la pasas estudiando, no tenes tiempo de tomar ni un poquito de sol, hace una semana que te dormis a las mil y no tenes ni ganas de taparte las ojeras para ir a laburar . Sabes que falta poco para que termine pero repetirlo en tu cabeza una y otra vez no causa ningún efecto positivo. Le pones onda, haces un balance de todas las cosas buenas que te pasaron en el año pero en el medio se filtran algunas pálidas y con el humor que tenes no te bancas ni siquiera pensar en eso. No podes más, ya no sabes de dónde sacar energías, cómo disimular tu cara, ya no sabes qué hacer con tu vida….
Y qué haces con tu vida? Salís… te vas a bailar. Haces lo que podes y te re producis para el casamiento que tenías el sábado y al que dado el itinerario de tus exámanes habías dudado en asistir. Te pones divina, brindas al prinicipio, al final y en el medio; bailas con media fiesta, cantas a voz pelada “Tu recuerdo” de Cae y te volves cuando los de mantenimiento estan levantando las mesas. Ya entraste en ritmo así que en el medio de la semana te buscas una super fiesta, esas a las que les pones cero expectativas y que siempre terminan siendo las mejores. Nuevamente bailas con todo el mundo, disco, reggeaton, lentos, lo que venga…y cuando al otro día te cuesta levantarte, las piernas no quieren saber nada con estar en posición vertical, miras los golpes que no sabes de donde salieron, los oidos te hacen piiiii… ahí es cuando te das cuenta de que todo lo que te estaba bajoneando no importa, que el mambo que te hiciste por ese pibe no tiene sentido, que los exámenes, el laburo y las mil y una cosas no se comparan con la alegría que te queda después de una buena fiesta.
Santo remedio…¿qué mal no cura una noche de joda?

