11.24.08
Esas locas ganas de no trabajar
Nada más clisé que decir que un lunes no tengo ganas de trabajar. Pero es que no hay otra forma de expresarlo NO TENGO GANAS.
Y es horrible. Porque me siento observada, porque miro a mi alrededor y veo a todo el mundo concentrado (pura fachada…es lunes, obviamente no puedo ser la única que se sienta así), porque me agarran las crisis existenciales de ¿qué estoy haciendo con mi vida?¿qué voy a hacer cuándo me reciba y el título me oblige a asumir todas las responsabilidades que hoy en día descarto con la excusa de que soy joven y tengo toda la vida por delante para preocuparme?
Mi trabajo es bastante “free” e informal. Cada uno maneja su tiempo, sus tareas, no necesita reportarse tan seguido. Está bueno. Esta buenísimo… a menos que sea lunes. Son estos días en que me gustaría tener una lista de “cosas que tenés que hacer” para no andar vagando por el cyber espacio, haciendo click sin saber en donde, abriendo 19 solapas que no sirven para nada, leyendo frivolidades sobre la moda, el clima y el espectáculo. La frutilla del postre es esta, ya llegué a tal punto que, qué más da dar el último paso… y me pongo a escribir mi blog… en lugar de trabajar. ¿Se dan cuenta? (perdón, me desconcentré, mi jefa me dijo cosas como, presentación, deadline, etc).
Decía. No sé cómo manejar estas no ganas de trabajar. No me alcanza con la foto de Brasil en el salvapantallas, la música al mango, los pies descalzos, el mate en mano … no quiero estar acá ahora. Nada más simple. No quiero.

