08.21.08
Pasito a paso
Me despiertan una inusitada bronca esas baldosas tramposas que habitan la ciudad de Buenos Aires; aparentan estar ahí firmes, inamovibles, siempre dispuestas a que tu paso seguro y confiado las pise. Pero no. De repente apoyas tu pie con fuerza y te das cuenta de que todo era un engaño, que abajo de esa aparente firmeza escondían nada más y nada menos que un charco…agua y barro. Y así nomás tu paso seguro y confiado se va a la mierda. Miras a los costados a ver si alguien está siendo testigo de la humillación a la que te sometió una simple baldosa. De a poco retomas el paso, ahora un poco más dubitativo y esquivo, y te vas pensado: “La puta, en esta ciudad ya no se puede confiar en nada”.


Vicky escribió,
Agosto 21, 2008 a 3:26 pm
Men encantó y me hizo reir. Que poco nos damos cuenta de las pequeñas cosas que cuando nos molestan, tambien nos pueden sacar una sonrisa…. y a veces eso nos pasa cuando nos damos cuenta de la genialidad: Somos todos iguales, somos todos humanos, y lo unico e irrepetible, somos Seres capaces de compartir… en este caso una divertida experiencia.. jeje Beso
Farolera escribió,
Agosto 21, 2008 a 4:45 pm
Geniaaaal!! Tal cual! Y ni hablar de la bronca de que te queden los zapatos embarrados, el pantalón… un embole.