08.02.08
Reencuentro
Algo que escribí hace mucho, y que por algo encontré hoy:
“Le gustaban las ideas. Vivía en un mundo formado por ellas. Las puertas, los muros, los animales, los sonidos, las calles, todo eran ideas; ideas ligeras, que no poseían un peso concreto y que para el resto del mundo se esfumaban al abrir y cerrar los ojos. Pero no para ella, para ella eran todo, no conocía otro mundo que no fuera ese. Se levantaba y las veía con los primeros rayos del sol, se bañaba con ellas, tomaba el desayuno, la acompañaban al caminar, al leer (sobre todo al leer) e incluso lograban meterse por sus oídos hasta llegar a sus sueños. No sabía lo que era vivir sin ellas y por eso las amaba. Y las odiaba en la misma medida.”

